Con sigilo sabré deslizarme;
pon tu llave suave en la cerradura y, con un murmullo,
abre las puertas de par en par, ¡alma mía!
pon tu llave suave en la cerradura y, con un murmullo,
abre las puertas de par en par, ¡alma mía!
Dulcemente -sin prisa-
Walt Whitman

2 comentarios:
Deslizaban sus caricias húmedas
desde la sinfonía de sus besos
pintando susurros y latidos,
enredándose en suspiros...
recorriendo con sus labios
el deseo despierto en la noche.
Besos.
Que no amanezca el día. Y si lo hace, que no se acabe esa sinfonía...
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