sábado, 28 de abril de 2012


Con sigilo sabré deslizarme;
pon tu llave suave en la cerradura y, con un murmullo,
abre las puertas de par en par, ¡alma mía!
Dulcemente -sin prisa-

Walt Whitman

2 comentarios:

Carla dijo...

Deslizaban sus caricias húmedas
desde la sinfonía de sus besos
pintando susurros y latidos,
enredándose en suspiros...
recorriendo con sus labios
el deseo despierto en la noche.

Besos.

roy dijo...

Que no amanezca el día. Y si lo hace, que no se acabe esa sinfonía...