Me pides que escriba, pero yo no sé qué decir.
Bueno, sí.
Te hablaré de la sed de una sola gota de agua,
esa que resbala por tu mejilla
y va a parar al mar de tu boca,
(ese en el que no me importa ahogarme.)
Sed de tus brazos rodeando mi cintura
mientras tus ojos me sacan a flote,
Bueno, sí.
Te hablaré de la sed de una sola gota de agua,
esa que resbala por tu mejilla
y va a parar al mar de tu boca,
(ese en el que no me importa ahogarme.)
Sed de tus brazos rodeando mi cintura
mientras tus ojos me sacan a flote,
rescatándome con toda la dulcura
de la tempestad vivida.
También puedo hablarte
de la tempestad vivida.
También puedo hablarte
de la sed de mis labios
por navegar en el mar de tu vientre,
sin miedo a un nuevo naufragio
(rescátame de entre tus muslos
otra vez)
Tengo sed de tu mirada,
de tu voz susurrante
del tacto de tus dedos
dibujando sobre mi piel
el mapa del tesoro.
Bueno, en realidad no estoy
tan sediento.
Solo es un sueño…
por navegar en el mar de tu vientre,
sin miedo a un nuevo naufragio
(rescátame de entre tus muslos
otra vez)
Tengo sed de tu mirada,
de tu voz susurrante
del tacto de tus dedos
dibujando sobre mi piel
el mapa del tesoro.
Bueno, en realidad no estoy
tan sediento.
Solo es un sueño…

3 comentarios:
Escribir en el cristal con la tiza que vá dirigiendo tus sueños, ellos te dictan los vuelos, pudiendo hablar a tu musa con la mirada, palpar con tus dedos, susurrar con los labios, llegar a tocar las olas, envolverse en la arena, dibujando en la piel de ella tus sueños escritos acompañado de la brisa que toca tu cara.
Besos.
... y seguir soñando en su piel... para dibujarla besos reales...
Este comentario es porque se me olvidó dar a la opción se seguimiento jajajaaj ... por si acaso los duendecillos vuelven a ser traviesos.
Bien hecho jejejejeej Aunque creo que los únicos duendecillos son mis dedos, que corren, corren y corren cuando amanece (cuando llega ella), con la intención de buscar algún rincón de su cuerpo huérfano de besos... reales.
Besos
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