No, no te conocieron
las almas conocidas.
Sí la mía.
¿Quién eres tú, dinos, que no te recordamos
ni de la tierra ni del cielo?
Tu sombra, dinos, ¿de qué espacio?
¿Qué luz la prolongó, habla,
hasta nuestro reinado?
¿De dónde vienes, dinos,
sombra sin palabras,
que no te recordamos?
¿Quién te manda?
Sí relámpago fuiste en algún sueño,
relámpagos se olvidan, apagados.
Y por desconocida
las almas conocidas te mataron.
No la mía.
las almas conocidas.
Sí la mía.
¿Quién eres tú, dinos, que no te recordamos
ni de la tierra ni del cielo?
Tu sombra, dinos, ¿de qué espacio?
¿Qué luz la prolongó, habla,
hasta nuestro reinado?
¿De dónde vienes, dinos,
sombra sin palabras,
que no te recordamos?
¿Quién te manda?
Sí relámpago fuiste en algún sueño,
relámpagos se olvidan, apagados.
Y por desconocida
las almas conocidas te mataron.
No la mía.
Rafael alberti
3 comentarios:
Sueños como relámpagos que agitan los sentidos
sueños de luces y de sombras
de letras que se cruzan
de miradas que posan.
Son tan bellas todas las imágenes, y las letras de poetas que las acompañan, es tan bello tu blog...
Gracias por compartir tanta belleza y sensualidad.
Besos.
Sombras que se esconden en el ocaso de un amanecer que comienza.
Enhorabuena por tu blog, letras excelentes escogidas y las imagenes impregnadas de sensualidad y belleza.
Besos.
Lunna.
Gracias a ti Lunna....
Carla: la belleza está en quien ve lo que mira...
Besos
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