jueves, 26 de abril de 2012


Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche

te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra;

del infinito mar viene tu asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo

tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.

Mario Benedetti

3 comentarios:

María Alas dijo...

Hola Roy, siento lo que no veo, disfruto con lo que vivo.
Dichosa la imaginación y el deseo que nos produce al placer y al sentido!!

Gracias por tus palabras en mi blog.

Saludos. :-)

roy dijo...

Sin imaginación, el deseo no llegaría muuy lejos.
Saludos María Alas

Carla dijo...

Los duendes te vuelven a dejar mi comentario, ellos me avisaron de que pusiera la opción de seguimiento porque te la iban a preparar jajajaj, aquí te lo vuelvo a dejar:

Inventar en la noche desde los sueños,
navegando entre caricias,
haciendo que la nada
se transforme en sensaciones,
aguardando en los sueños,
los besos despiertos.

Besos.