Por detrás de la puerta,
guardado por cerrojos de silencio y de agua,
esperando, desnudo, tu cuerpo. Tibiamente,
mansamente desnudo, hermoso hasta el dolor.
No entraré a descubrirte.
No violaré el santuario de tu carne entreabierta.
Demasiado peligro para sólo una vida,
demasiado pecado para tan sólo un alma.
guardado por cerrojos de silencio y de agua,
esperando, desnudo, tu cuerpo. Tibiamente,
mansamente desnudo, hermoso hasta el dolor.
No entraré a descubrirte.
No violaré el santuario de tu carne entreabierta.
Demasiado peligro para sólo una vida,
demasiado pecado para tan sólo un alma.
Josefa Parra

4 comentarios:
Me encanta la imagen con ese color tan azulado, esa luna que, por testigo, contempla guiñando un ojo, el sendero de ese cuerpo desnudo tumbado que, en soledad, imagina sueños, y llegar a volar hasta llegar a alcanzar a esa luna para darla un beso y una caricia.
Besos.
te mira. La luna te mira
y espera tu gesto, que seguro
será devuelto
La miro, yo miro a la luna, y la devuelvo mi cálido gesto con un guiño y una sonrisa.
siento envidia del aire que hay entre la luna y tú. Por el vuela tu guiño, tu sonrisa, y seguro, un beso...
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