jueves, 3 de mayo de 2012


  Acércate despacio a mis dominios;
que tus dedos tanteen el espacio
ciegamente, la oscuridad que envuelve
mi cuerpo; que construyan un camino
y lleguen hasta mí a través del velo
espeso y taciturno de las sombras.
Sálvame con la luz que hay en tus dedos
si me tocan, conjura la desidia,
enciéndeme o abrásame en el tacto
esplendoroso y claro de tus manos.
    Como las mariposas de la noche,
hacia la llama iré que tú convocas,
que prefiero quemarme a estar a oscuras.

Josefa Parra

4 comentarios:

Carla dijo...

Una imagen y unos versos de Josefa Parra que son palabras transformadas en caricias delineadas por unos dedos que hablan a la piel desde el susurro del tacto, sumergidos en la inmensidad de los sentidos.

Besos.

roy dijo...

el tacto del deseo....

Anónimo dijo...

Me acerco, y ¿qué encuentro?
Besos,

roy dijo...

Calpurnia tate, cuando te acercas al cuerpo de la persona que deseas ¿qué encuentras? Ese es el sentido de haber copiado ese poema aqui...

Besos