jueves, 10 de mayo de 2012


Mis manos y mis labios y mis ojos
rehacen
con creciente embeleso
próximo al éxtasis,
activo sin embargo,
un incesante viaje
de reconocimiento que a la vez descubre
tanta comarca donde nunca es tarde:
Aurora permanente
sobre cimas y valles.
Entre las combas y las sombras
de tu hermosura no me pierdo,
luz muy personal sobre tu cuerpo...
 
Jorge Guillén

2 comentarios:

Carla dijo...

Manos que acarician otras manos
manos que son refugio
manos que habitan su piel
manos que son luz y apoyo
manos que tienen energía
manos que luchan
y que tienen tanto que ofrecer...

como las manos que escriben los poetas como Guillén, Miguel Hernández, y otros poetas que no son reconocidos como tú.

Felicidades, poeta.

Besos.

roy dijo...

A qué saben sus manos, sueño? Tú que las has tenido entre las tuyas, dime: ¿qué sabor tienen?
Si quieres conocer su sabor (dijo el sueño), solo tienes que seguir sus pasos, sus letras, su aroma...