miércoles, 2 de mayo de 2012


Sal...
Asómate...
Respira...
Y cuando estés fuera,
rompe éste y busca 
uno sin marco...

2 comentarios:

Carla dijo...

Respirar hondo para oxigenarse de aire y luz positivos, de un lugar donde no existan sombras, ni oscuridades, ni nieblas, ni dolor, ni lágrimas, ni emociones fuertes que impidan ver la claridad de las miradas, sino reflejos y destellos de luz dorada, de luz acariciada a las almas desde la desnudez del exterior.

Besos.

roy dijo...

La teoría, tan sencilla como lo que has escrito...
Ojalá la práctica no sea muy distinta de esa sencillez...